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jueves, 22 de mayo de 2014

¿No querías a Rice, Catalina? Pues toma dos tazas.

Siento decir que no ha habido tiempo hasta ahora, pero mejor tarde que nunca, aquí llega la reflexión sobre la "Final Four" de la Euroliga 2014. Empecemos por el principio: los cuatro equipos que llegaron. Por un lado CSKA, con una ambición tremenda y un presupuesto tremebundo, emparejado con Maccabi, la "cenicienta" del grupo con muchas ganas y con un grupo estable. Por el otro lado, el FCBarcelona que venía de una gran victoria en la liga endesa y con una trayectoria prácticamente impoluta en Euroliga enfrentándose a un equipo de récords, el Madrid de Laso. 

Primeros partidos, CSKA derrotadísimo por un Maccabi para enmarcar y un Madrid que gana de 40 a un barça que baja los brazos a mitad del segundo periodo. Y llega la final, la esperada final. Quizás la que hubiese gustado ver desde un principio, tanto por jugadores (y juego) como por entrenadores.  
Gana Maccabi Electra a un Real Madrid en la prórroga tras un partido intensisísimo. 

¿Por qué? 

Porque la intensidad de Maccabi no tubo límites. El tirarse a por un balón suelto, el luchar todos los rebotes, el sacrificarse por el equipo... Son cosas que van más allá de la pizarra. ¿Tengo cuatro faltas y tengo que hacer la quinta? Pues lo hago. Además de todo eso, tuvieron algo que el Madrid no tubo en todo el partido. Un Rice. Un imparable insuflador de ánimos a toda la afición amarilla, que metió cuando tenia que meter y se la jugó cuando lo tenia que hacer. 



¿No era el Madrid el gran favorito? ¿Qué pasó, que no jugó como siempre?

Pues primero de todo pienso que en una final no hay favoritos. A un partido... nunca se sabe lo que pasará y la motivación / nervios pueden hacer variar mucho el resultado. Tampoco pienso que el Madrid jugase a otro juego, porque en el partido contra el barça también tiró mucho de tres pero se metieron y ahí no hubieron quejas, así que en este partido tampoco.

 ¿Pablo Laso no supo reaccionar? 

Sí, si supo. Realmente puso mil trabas en el bloqueo directo central para Rice, pero como ya he dicho, era improbable parar a un jugador así. Si no me equivoco en el último ataque de Maccabi, el Real Madrid evitó la canasta con 3-4 cambios de defensivos, desde una pequeña presión para perder tiempo, hasta una tímida zona que acabó en individual con cambios. Así que creo que Pablo hizo su trabajo muy bien

¿Y qué pasó con Blatt?

Blatt planteó un partido muy inteligente. En todos los aspectos. Si hablamos de pizarra, el Maccabi supo que cada vez que cogía la pelota Bourousis se cerraban todos muchísimo, y los jugadores que se encargaban de más de un atacante tenían una actividad impresionante. Supo que había que frenar a Mirotic con faltas tácticas, y con 17 hombres en la zona. Supo engañar en muchas situaciones al madrid, poniendo "zonas falsas" que al final acaban siendo una individual.
Si hablamos de motivación, aquí si que fue el entrenador más determinante. Que en una jugada se tirasen a por el balón hasta 4 jugadores de Maccabi habla mucho de la intensidad que pusieron en pista, y eso no es más que obra de una motivación extra, que no tengo ninguna duda que ademas de la propia final, fue por Blatt. Chapó por él



Mil cosas más que sucedieron y que se escapan seguro, además, esto no es más que una opinión así que cada uno que saque sus propias conclusiones. Sin duda, fue una Final Four muy apasionante. Ganó el que jugó mejor y punto. Ganó un juego vistoso y rápido, unas ganas que estuvieron por encima de las individualidades (que fueron muchas también). Fui a ver unos partidos tácticos con mil y una jugadas, trabadísimos y con pocos puntos, y acabé viendo emoción, espectáculo y pasión. Me quedé con ganas de veinte prórrogas más. Mil gracias. 

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